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30 diciembre 2020

LOS YOUNG - JESSE FINK


Normalmente para cerrar el año suelo leerme un libro cómico, pero este año ni siquiera me he dado cuenta que de que éste podría ser el último libro de este nefasto año. 

Bueno, vamos a lo que no importa querido Desocupado Lector. 
El autor es un joven despechado por una dama que prefiere destinar su amor a otro, y para consolarse enciende su ordenador, abre una aplicación de música y, sin ser seguidor de AC/DC, pone al azar "Riff Raff" del Lp "Powerage".  Con las primeras notas su cabeza recibe el rayo epifánico que cambiará toda su vida. Desde entonces se vuelve un acérrimo seguidor de una de las bandas más grandes del Rock. Para mí la más grande. 

Muchos libros se han escrito en torno a AC/DC pero ninguno con carácter oficial al menos la aprobación de los hermanos Young. 
George fue participe de un grupo bastante famoso en Australia a finales de los 60 del siglo pasado: Easybeats. Malcom y Angus hermanos pequeños del anterior tocaban también la guitarra y empezaron haciendo versiones de los Beatles, tocando en fiestas juveniles y pubs. Cuando ficharon a Bon Scott, también mayor que ellos y que gozó de sus quince minutos de fama en The Valentines, dieron un salto de calidad, que George y su viejo socio Harry Vanda supieron canalizar. 
A partir de entonces por el círculo próximo a los hermanos desfilarán un sin fin de colaboradores: bajistas, baterías, un par de cantantes, managers, productores, y toda la caterva que acompaña a los grandes grupos. Cuanto más grande es el grupo, más grande es la comitiva que arrastra. 
Los Young siempre se han comportado como un clan cerrado. Es difícil entrar en él y ganarse su confianza. Pero como entres y pierdas su confianza, estás fuera.
Varios miembros de la banda salieron y tuvieron que buscarse las habichuelas lejos de los focos que iluminan a Angus y Malcom. Mark Evans, Simon Wright, Chris Slade, aunque éste tiene el honor de volver de vez en cuando, cuando Rudd, el batería titular, tiene problemillas. Incluso se llegó a rumorear que Bon Scott, el carismático cantante, estuvo más fuera que dentro. Nunca se llegó a saber ya que murió borracho en Londres dentro de un Renault 5. 
Muchos han sido los que han quedado en el camino pero los motivos por los que fueron apartados sólo los saben los hermanos Young.
El autor llega a la conclusión de que los Young han sido cicateros con los que les han arropado y ayudado a llegar a donde están. Además llevan casi treinta años sin sacar una canción a la altura de sus grandes clásicos: la última de ellas es Thunderstruck de 1990. 
Quizás la muerte de Bon Scott tuviera algo que ver en la pérdida de calidad. Y aun así siguen siendo venerados por sus fans. 
El libro se pregunta porqué la música de AC/DC ha llegado a ser tan grande. Porqué tiene tantos seguidores a lo largo y ancho del planeta. Cómo un grupo del que se dice que lleva cuarenta años haciendo el mismo disco ha llegado a ser la banda más importante de la Tierra.
La respuesta no es sencilla. Todos están de acuerdo en que la combinación de las guitarras de Malcom y Angus sonando al unísono, la efectividad del bajo de Cliff Williams, el metrónomo de Phil Rudd y la voz de Scott primero y Johnson después, hacen una todo perfecto. De una falsa simplicidad, que en realidad, lo que ofrece es simple y directo Rock. Muchos grupos han intentado acercarse al sonido de AC/DC pero... no son lo mismo. 

Yo no soy objetivo. AC/DC son mi grupo. No suelo oír su música. Ya lo hice hace muchos años y lo que hacen ahora no me llega tanto. Prefiero tomar pequeños sorbitos, una canción aquí otra allá, en vez de una botella entera. Siguen sonando a quienes son y ese es el mejor cumplido que se les puede hacer. Aunque tengo un amigo que piensa que están acabados. 

A mis padres nunca les ha gustado la música que escuchaba. Sobre todo Rock y Heavy de los 80. Recuerdo hace muchos años estar sentado viendo la televisión. Mi padre leía el periódico sentado en el sillón. En la tele estaban poniendo un video de AC/DC. No recuerdo cuál. A media canción mi padre me dice: "No entiendo cómo te puede gustar eso". Yo le dije: "Pues parece que a tu pie sí que le gusta." Y es que su pie iba siguiendo el ritmo inconscientemente. Si oyes una canción de AC/DC y tu pie o tu cabeza no siguen el ritmo, preocúpate. Seguramente estés muerto por dentro.


 

23 diciembre 2020

HISTORIA DE ESPAÑA, PREHISTORIA I - ALFONSO MOURE ROMANILLO


Este volumen se encarga de la presencia del Hombre en la península Ibérica. Nos habla de los hallazgos arqueológicos, de los restos encontrados por toda península, y de la evolución paso a paso. 
A grandes rasgos el hombre lleva por estos lares aproximadamente un millón trescientos mil años. Lo escribo en letras para que nos demos cuenta, querido Desocupado Lector, de lo que dicha cantidad significa. De ese millón y medio escaso de años, la Historia apenas abarca unos dos mil años, es decir, un millón doscientos noventa y ocho mil años no están documentados, y hay que recurrir a otros métodos para averiguar qué pasó por aquel entonces. 
El autor, que fue director del Museo Arqueológico Nacional, nos guía a lo largo de esos años. Nos informa de los lugares en los que la presencia humana dejó huella, y nos explica e interpreta dichos hallazgos. Atapuerca, Altamira, y muchos otros yacimientos pueblan el suelo de la península. Y los neandertales dominaban el territorio hasta que, sin saber todavía muy bien porqué, en torno al año 35.000 antes de nuestra era, desaparecieron. Los cromañones tomaron el relevo y desde entonces los vestigios se multiplicaron. 
A partir del 1500 a.C. ya podemos hablar de unas sociedades bastante asentadas. Se domestican animales, se siembran y recogen cereales y legumbres, se pastorea. Y poco a poco se van abandonando las cuevas por otras habitaciones más cómodas y adecuadas. El Hombre deja de ser presa para ser predador, o dominador. 
A principios del primer milenio antes de Cristo, los fenicios, los cartagineses y los griegos, van teniendo contacto con indígenas de las costas del mediterráneo y hasta el mítico reino de Tartessos. 
La península se divide en tres zonas: ibérica, celtibérica y céltica, en donde se desarrollan diferentes culturas con algunos puntos comunes. Aquí es donde se centra el meollo del libro: en el análisis de cada una de las tres culturas que cohabitaron al mismo tiempo. 
Los iberos estuvieron fuertemente influenciados por las culturas orientales del Mediterráneo. Los celtas de la zona occidental formaban parte de las tribus indoeuropeas que se asentaron en Europa occidental y fueron penetrando en la península a lo largo del tiempo. Justo entre unos y otros estaban los celtíberos, que desarrollaron una cultura propia con influencias de los dos pueblos.
A finales del siglo III todo cambio definitivamente. Cartago y Roma se encuentran enzarzados en una guerra comercial y cruenta que venía de lejos. Los intereses de unos y de otros chocaban en el Mediterráneo constantemente y eso hizo que Roma se asentara en la zona nororiental, mientras Cartago lo hacia en la zona sur. Abreviando que no es cuestión que ataña a este libro, Roma acabó con Cartago que ya nunca volvió a incomodar y Roma empezaba a dar los primeros pasos de su posterior Imperio. 
Pero Roma había venido a quedarse. Iberia era rica en minerales y Roma los necesitaba, así que unas veces por la buenas y otras por las malas, se hizo con ellos. Finalmente la guerra estalló y hasta el 210 estuvieron dándose de palos, hasta que Escipión tomo Numancia. Y aunque el control de la península no se consiguió hasta un par de siglos después, el proceso de romanización cambió la fisonomía de todo el territorio y sus gentes para siempre. 
Hasta aquí llega el libro.
No todo es Historia con mayúsculas en este volumen. También nos habla de arte, tradiciones, vestuario, alimentación. Es la pequeña historia tantas veces marginada. 
Al final de la obra tiene una especie de pequeños apéndices, extremadamente breves, pero de gran contenido informativo. 
Un buen libro divulgativo, lástima que la edición electrónica no tenga imágenes, mapas y otras lindezas que convertirían este volumen en algo magnífico. 





 

11 diciembre 2020

EL CIENTÍFICO LOCO - L.GARLASCHELLI / A. CARRER


Cuando alguien habla de un científico loco a todos nos viene a la memoria algo así como un genio de pelos largos, despeinados, un remedo de un Einstein, con bata blanca, un montón de bolis en el bolsillo superior de su bata blanca y unas gafas rotas aseguradas con papel celo. Esta imagen que tenemos de los agentes de la ciencia, ha venido gestándose desde finales del siglo XVIII. Pero fue, quizás, con el Frankenstein de Mary Shelly, y posteriormente con el cine, cuando se incardinó profundamente en el imaginario colectivo. 
Este volumen nos cuenta la obra de algunos de esos científicos que colaboraron activamente en dar al científico esa aurea de locura. 
Durante el siglo XIX las ciencias estaban en mantillas, y en muchos casos, se experimentaba con técnicas que hoy en día vemos con recelo, o si no éticamente rechazables. Petrificadores, resucitadores, pesadores de almas, lobotomizadores. Son sólo algunos de los que pueblan estas páginas. También durante el siglo XX se experimentó sobre todo con la mente humana. Freud y muchos de sus discípulos hicieron experimentos en muchos casos censurables y con desatrosos resultados. Después de la II Guerra Mundial hubo un augue de los experimentos sexuales, y la búsqueda de nuevas drogas para tratar las enfermedades mentales, dieron como resultado el LSD y un montón de drogas de diseño que influyeron profundamente en aquellos que las tomaron. La Guerra Fría también tuvo su protagonismo y se gastaron grandes cantidades de dinero en experimentos, que a día de hoy podríamos considerar, bastante pintorescos. La peli de Los Hombres Que Miraban Fijamente A Las Cabras, está basada en hechos reales. La CIA y el Ejército americano indagaron el potencial militar de las fuerzas parapsicológicas y crearon un pelotón de gente con poderes extrasensoriales.
Pero no todos van a ser chalados, otros científicos, como Tesla, ahora son venerados como gurús de la nueva tecnología, pero durante su vida fueron visionarios y eran percibidos como chalados. 
Muchos de aquellos experimentos quedaron en el olvido, pero otros han dado lugar a que conozcamos la ciencia tal y como la conocemos.

10 diciembre 2020

EL VIAJE DE UN EGIPTÓLOGO INGENUO - TITO VIVAS


Con apenas once años y después de ver En Busca Del Arca Perdida, el autor viaja con sus padres a Egipto y enseguida supo a qué quería dedicar su vida. 
Años más tarde nos cuenta en este libro autobiográfico un viaje de madurez desde El Cairo hasta el sur de Egipto, recorriendo los monumentos más importantes y algunos otros más desconocidos. En su periplo tampoco faltan otros acontecimientos más mundanos, como el encuentro con viejos amigos, y la narración de anécdotas acaecidas a lo largo de su carrera como arqueólogo. También nos narra en primera persona como fue el primero en abrir una tumba como un remedo de un actual Howard Carter.
También destila odio hacia los turistas de chancleta ,gorra y turoperador. Arremete contra ellos sin piedad, aunque al mismo tiempo idolatra a los primeros turistas de allá por el siglo XIX. 
Pienso que a ninguno le gusta ser tachado de turista, todos preferiríamos ser reconocidos como viajeros, sobre todo cuando acudimos a un destino más cultural que de esparcimiento. Yo en cambio reivindico el título de turista. Cuando alguien acude a Egipto, Roma o Tumbuctú, lo hace porque le interesa lo que ese destino le puede ofrecer. Su sed intelectual, sin duda, quedará saciada con ver las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino,  más alguna que otra momia que le enseñen en el museo. Hay otros turistas que sólo ansían llenar su panza en destinos foráneos. No todo el mundo tiene la misma sed de conocimientos, pero sí el ansia de ver cosas que en nuestra casa no tenemos. Si no fuera así, nadie viajaría. 
Yo reconozco que soy de ver muchas cosas. Me gusta ver. A lo mejor no entiendo lo que estoy mirando, ni la Historia que lo rodea, pero me gusta ver todo lo que pueda. Soy un acaparador de mala memoria. Mira que algo queda. 
En cualquier caso, el mismo autor se reconoce a sí mismo como turista en las páginas finales del libro. Y es que todos estamos en el mismo planeta que turistea por el espacio sin llegar a ningún destino conocido. 

 

26 noviembre 2020

LOS IMPERIOS DEL ANTIGUO ORIENTE - E.CASSIN/J.BOTTERO/J.VERCOUTTER


Este volumen se centra en dos zonas geográficas bien determinadas a orillas de tres grandes ríos: Mesopotamia, entre el Tigris y el Éufrates, y el Nilo, y un periodo que abarca unos dos mil años, desde el 4000 al 1500 a.C. aproximadamente.
En primer lugar se ocupa de Mesopotamia. En esa región se sucedieron o fueron coetáneos distintos reinos que fueron hegemónicos en distintas épocas. Sumerios, acadios, babilonios, elamitas, cananeos, semitas, y un sinfín de otras tribus hoy prácticamente olvidadas. Aún así hay monumentos y nombres que han pasado a la Historia, como Hamurabi y su código, o los canales y obras hidráulicas que se hicieron en aquella época para irrigar los campos.
La segunda parte del libro se ocupa de Egipto desde la prehistoria hasta el final del segundo periodo intermedio, es decir, hasta 1650 a.C. y la XVII dinastía. Vemos cómo se unieron al alto y el bajo Egipto, cómo se organizó la sociedad, la religión y en qué se baso su economía. Se dice que el Nilo creo Egipto. En efecto sin las crecidas anuales el valle del Nilo no habría sido tan fértil y seguramente en sus márgenes no se hubiera desarrollado la civilización egipcia. Ésta, pese a los vaivenes políticos y las sucesiones de las distintas dinastías, permaneció casi inmutable hasta casi nuestra era. Casi cuatro mil años. 
Da que pensar que cuando en Mesopotamia o Egipto se estaban construyendo palacios y pirámides de piedra de ciento cincuenta metros de altura, en otros lugares, como la península ibérica prácticamente aún se estaba en la Edad de Piedra. 
Estas dos regiones forman parte de la cultura occidental. Posteriormente fenicios, griegos y romanos se las verán una y otra vez con estos territorios. Sus reyes, reinas y faraones son familiares para nosotros y aún hoy sus obras nos causan pasmo. 
En el tiempo en el que estaba leyendo este libro, vi la exposición itinerante de la tumba de Tutankhamon. Este faraón es posterior al ámbito temporal de esta obra, pero me deja perplejo todo lo que allí se ve. El grado de perfección de todo lo hecho por los artesanos, la ingente labor de orfebreía, cantería, carpintería... Y todo ello teniendo en cuenta que en muchos casos aún no disponían de herramientas de hierro. Eso es verdaderamente lo que me alucina. Que fueran capaces de hacer lo que hicieron con los medios que tenían, da la medida de lo que puede hacer el ser humano.


 

10 noviembre 2020

DUNE, LA BATALLA DE CORRIN - BRIAN HERBERT Y KEVIN J. ANDERNSON

 


Tercera y última parte de las precuelas de Dune en las que se narra la guerra que enfrentó a humanos y máquinas en la guerra conocida como Yihad Butleriana.
 
A partir de aquí se cuenta de manera resumida el argumento de este libro y su final. 

Años después del sacrificio de Serena y Xavier, la guerra continúa en un segundo plano. Vorian Atreides es el jefe de los ejércitos humanos. Agamenón, Juno y Dante, únicos titanes que aún existen y rebelados contra Omnius, se refugian en un planetoide esperando una oportunidad para volver a construir un imperio.
La guerra entre los humanos y las máquinas está lejos de haberse acabado y ambas partes buscan soluciones desesperadas. Vorian Atreides planifica una gran ofensiva usando los motores holtzman. El problema es que las naves dotadas de estos motores no son muy fiables y suponen una pérdida de uno de cada diez saltos. Asumiendo las grandes pérdidas las naves saltan una y otra vez lanzando bombas atómicas sobre los Planetas Sincronizados causando la destrucción de sus Omnius y, colateralmente, la aniquilación de millones de humanos. Finalmente Omnius y dos Omnius más se refugian en Corrin donde son cercados por las tropas de la Liga de Nobles. 
Después de sufrir una pandemia y el ataque de unas pirañas electrónicas, la humanidad decide asaltar definitivamente Corrin. Erasmo, el robot independiente, muere pero consigue que su ahijado, al que llama cariñosamente "Mentat mío" se salve de la aniquilación. 
Conseguida la destrucción de las máquinas pensantes, Vorian Atreides se entrega a su padre y ganándose su confianza consigue destruirle a él y a sus otros cimeks.
Finalmente Norma Cenva encuentra la manera de guiar las naves después de sumergirse en una pecera llena de gas de melange y tener prescienia que le permite ver con antelación el futuro. De esta manera se da el primer paso para el monopolio del transporte espacial de la Cofradía Espacial.
Mientras en Rossak una descandiente de Vorian Atreides cae enferma y después de curarse su cuerpo ha mutado otorgándole poderes que la convertirán en la primera Reverenda Madre de las Bene Gesserit.


28 octubre 2020

DUNE - LA CRUZADA DE LAS MÁQUINAS


En esta segunda parte de esta trilogía, los humanos, las máquinas y los Titanes, siguen su lucha. Venticinco años después de iniciada la Yihad, empieza a aflorar el descontento por las continuas bajas y los pocos avances de uno y otro lado. Los bandos en disputa buscan atajos que les hagan prevalecer en la lucha y personajes que no son lo que parecen.
Los personajes principales de la primera parte siguen apareciendo aquí y otros más que se van incorporando a la narración con el paso de los años. Serena Butler, Xavier Harkonen, Vorian Atreides, etc. Se siguen configurando las futuras Bene Gesserit, Bene Tleilax y los Mentat, también aparecen por primera vez los motores Holtzman, capaces de plegar el espacio, y el germen de La Cofradía Espacial. La especia melange ya es imprescindible y la gente es consciente de sus propiedades geriátricas y otros efectos espaciales. 

A continuación contaré algo del argumento. Si no quieres enterarte no sigas leyendo.

Han pasado venticinco años desde el final del primer libro. Iblis Ginjo, el esclavo de confianza que huyó de la Tierra con Vorian Atreides y Serena Butler, se ha convertido en el Gran Patriarca de la Yihad. Serena por su parte es la suprema sacerdotisa y madre del martir Manión, asesinado por el robot Erasmo, hecho que desencadenó la Yihad. Xavier Harkonen y Vorian Atreides siguen recorriendo el espacio luchando contra las máquinas. Erasmo también huye de la Tierra y se refugia en Corrin donde sigue con sus experimentos y "adopta" a un joven humano al que educará como si fuera una máquina. Los Titanes, después de luchar durante un milenio junto a Omnius, se rebelan y, desde entonces, la guerra se jugará a tres bandas. Los esclavos zensuníes y zenchiies de Poritrin se rebelan contra la oligarquía esclavista provocando la destrucción de la capital del planeta y la muerte del sabio Holtzman. Ismahil, un esclavo zensuní, huye con otros cien esclavos en el primer prototipo construido por Norma Cenva de una nave dotada con motores Holtzman con destino a Arrakis, donde se establecerán. La especia melange sigue fluyendo desde Arrakis pero aún no tiene la importancia determinante que tendrá en el futuro. Por mediación de los pensadores de la Torre de Marfil, los humanos y las máquinas pueden firmar la paz. Iblis Ginjo convence a Serena para que acuda a Corrin con la intención de inmolarse y acusar a las máquinas de su asesinato para que la Yihad vuelva a tomar impulso. Una vez apartada Serena de su camino, el Gran Patriarca, acude a Tleilax con Xavier Harkonen, con la intención de sumar el planeta a la Liga de Nobles. Allí Xavier descubre que las granjas de órganos de los Tleilax son en realidad humanos a los que se captura y se extraen sus órganos para trasplantes hasta la muerte. En el viaje de vuelta a Salusa Secundus, Xavier y Ginjo mueren al estrellar áquel la nave contra el sol de Tleilax. Vorian Atreides encuentra el amor en el paradisiaco Caladán. 

 

15 octubre 2020

DUNE, LA YIHAD BUTLERIANA - BRIAN HERBERT Y KEVIN ANDERSON

Para los seguidores de la saga de Dune la Yihad butleriana no es del todo desconocida, pero para los que sólo han visto o leído alguna de sus múltiples series o películas, puede resultar todo un misterio. Llama la atención del neófito que en una civilización capaz de plegar el espacio y realizar viajes interestelares, lo haga sin ayuda de ordenadores. O que se luche con espadas, cuchillos y rifles maula, desdeñando los más atractivos fasers de Star Trek. 
En este libro conoceremos de primera mano los hechos que desembocaron en la Yihad butleriana y el porqué de la prohibición de usar ordenadores. También sirve de presentación para las familias protagonistas de esta serie: los Atreides y los Harkonen. Y muchos otros personajes de los que se habla en los distintos libros, como Tio Holzman el inventor de casi toda la parafernalia tecnológica de la serie.
Mil años antes de los hechos narrados en este libro, un grupo de humanos, los Titanes, encabezados por Agamenón, desencantados con la molicie que se había apoderado de la raza humana, decide hacerse con el poder utilizando a las máquinas para ello. Con el fin de perpetuarse en el poder deciden abandonar sus cuerpos humanos e instalar sus cerebros en contenedores que acoplados a cuerpos robóticos intercambiables, les mantengan con vida indefinidamente. Pero un error de programación permite que Omnius, la supermente, adquiera conciencia de sí misma y se haga con el control después de una sangrienta lucha. Los Humanos huirán por toda la galaxia asentándose en distintos planetas coaligados en la Liga de Nobles, mientras mantienen la lucha contra las máquinas y sus Planetas Sincronizados. Los Titanes permanecerán fieles a Omnius mientras los humanos de los Planetas Sincronizados viven en estado de esclavitud. 
La toma de Giedi Prima por los Titanes y la posterior reconquista por parte de los planetas aliados, desencadenará los hechos que darán lugar a la Yihad butleriana.
Aun siendo participes del universo creado por Frank Herbert, su hijo y Anderson, no son capaces de captar el ambiente del autor original. Sin ser malo, el nivel es inferior a otros libro de estos mismos autores que puedes consultar, querido Desocupado Lector, pinchando en la etiqueta correspondiente a Dune.


 

01 octubre 2020

LOS SÍMBOLOS DE LA PREHISTORIA - RAQUEL LACALLE RODRÍGUEZ


La verdad es que no sé muy bien por dónde empezar al hablar sobre este ensayo. El título ya lo explica bastante claro, lo que no está claro para el profano, entre los que me encuentro, es cómo llega a saber cuáles eran los mitos y creencias que tenía el Hombre hace tantísimo tiempo. La autora cree que estudiando las pinturas y otras manifestaciones artísticas puede llegar a inferir a través de datos comparados de religiones modernas y estudios etnográficos e iconográficos, en qué creían nuestros remostos antepasados.
Las primeras manifestaciones artísticas, si pueden llamarse así, son de aproximadamente 50.000 años de antigüedad, y el estudio al que hacemos referencia llega hasta el Neolítico, en torno a unos 5.000 años a.C.  
La autora y otros autores consideran que las manifestaciones artísticas halladas a lo largo de los últimos dos siglos en cuevas y abrigos naturales, son no sólo manifestaciones artísticas, si no que además son la representación de las creencias de aquellas personas. Cuando representan a un bisonte, o un caballo, no sólo están representando al animal, si no que llega a la conclusión de que están representando el primer sistema de creencias. El primer paso sería representar la Naturaleza y va gradualmente va codificándose en formas de animales. Los bisontes, los caballos, y otros serían representaciones de la diosa Madre Naturaleza.  
Posteriormente a través de las observaciones cíclicas del Sol, la Luna y las estrellas, deducirán que sus vidas también son cíclicas: vida, muerte, renacimiento. Los animales pasarían a representar al Sol y la Luna.
Este arte estaría fuertemente unido a la presencia de especialistas de lo sagrado y la magia, los chamanes, que también están representados en parte de las pinturas encontradas. El arte es la justificación de su existencia. Ellos serían los artistas, los encargados de realizar las pinturas.
De ahí a establecer unos rituales hay un paso y otro paso muy corto a establecer unos privilegios para aquellos que conocen los secretos del arte, que detentarían un poder sobre los demás miembros de la comunidad.
Ya en el Mesolítico, los poderes se heredarían y los cultos funerarios tendrían como manifestación más espectacular los monumentos megalíticos donde se enterrarían a estos reyezuelos. Los poderosos, para justificarse, se inventarían genealogías que les hicieran descender de héroes míticos relacionados con las deidades, que les dotarían de derechos que otros no tienen.
A grandes rasgos estas serían el contenido de este ensayo.

Hay cuarenta y siete mil años de los que apenas sabemos nada. A veces no nos paramos a pensar que significan esa cantidad de años. Apenas tenemos documentada unos 2500 o 3000 años de Historia de la Humanidad. Siendo generosos 4000. Aún nos quedan 41000 años de los que no sabemos prácticamente nada. 
La percepción del tiempo de aquellas gentes no serían iguales a las que tenemos nosotros. Imaginad un grupo humano que viviera en una cueva de cualquier sitio. Sus vecinos más próximos pongamos que estuvieran a cien o doscientos kilómetros. A pie, en el mejor de los casos, eso supondría tres o cuatro días de caminata. Es posible que tuvieran contacto. Pero es más probable que hubiese muchos años sin contacto. Sin noticias, sin novedades. Lo que se inventa en la costa atlántica de Portugal, ¿cuánto tiempo tardaría en llegar a la cornisa cantábrica, o aún más lejos, a Irlanda o a Rumanía? ¿Tres mil o cuatro mil años? Da igual, no significa nada. En esos cuatro mil años los adelantos técnicos o humanos apenas suponen nada. Estamos acostumbrados a que nuestros móviles se queden obsoletos en dos o tres años, cambiamos de coche cada diez. La Historia del siglo XX podría llenar millones de páginas pero apenas supone una pequeñisima parte de la Historia de la Humanidad.
Leyendo este ensayo no pude evitar acordarme de la Misionaria Protectiva. Los veneradores del Profeta Frank Herbert sabrán a qué me refiero.

 

15 septiembre 2020

BERNARDO DE GÁVEZ - MIGUEL DEL REY Y CARLOS CANALES


En estos últimos tiempos parece que se está rehabilitando la memoria de personajes de la Historia de España que habían sido olvidados, bien por ignorancia, bien por mala fe. Afortunadamente personajes como Blas de Lezo, del que ya nos hemos ocupado en esta bitácora en varias ocasiones, o Bernardo de Gálvez , están de moda. Son muchos los libros que se ocupan de sus vidas. Novelas, biografías y diversas publicaciones. Incluso Blas de Lezo estuvo a punto de ganar un concurso para dar nombre a uno de los últimos buques de la Royal Navy. La Pérfida Albión no lo consintió y eliminó su nombre de los candidatos. 
La obra que nos ocupa está dedicada a Bernardo de Gálvez. Su padre y su tío ocuparon los puestos más altos de la Administración con Carlos III, y como estaba bien recomendado, pronto entró al servicio de la corona. Se curtió en la frontera de Nueva España donde luchó contra los apaches. Pero donde de verdad alcanzó renombre fue con la toma de Mobile (Alabama) y Pensacola (Florida), en aquellos tiempos en manos de los ingleses. El hecho de que estas conquistas tuvieran lugar durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos, ha llevado al error de que se le considerara como un aliado de los rebeldes. En realidad Gálvez actúo exclusivamente al servicio y en interés de España. Se aprovechó la guerra para intentar recuperar asimismo, Menorca y Gibraltar, y socavar lo máximo posible la posición inglesa en el Caribe. No se consiguieron todos los objetivos pero sí se recuperó Menorca y los enclaves continentales de Centroamérica que habían ocupado los ingleses. 
Unos años más tarde todas aquellas posesiones pasaron a otras manos. Con estas conquistas se inció inexorablemente el declive del Imperio español, que alcanzaría su cenit a finales del siglo siguiente.
Un interesante libro sobre un personaje que lamentablemente murió demasiado joven ocupando el puesto de virrey de México y que no dio de sí todo lo que de él se esperaba. 
En Estados Unidos se le considera poco menos que un héroe nacional y en su honor hay plazas y ciudades que llevan su nombre. 

 

09 septiembre 2020

LA SAGA DEL RETORNO (CINCO LIBROS) - ORSON SCOTT CARD

Cuando la Humanidad llegó al planeta Armonía hace cuarenta millones de años, instalaron un potente ordenador, que a través de innumerables satélites, podía controlar los pensamientos y las acciones de la gente. Su finalidad es que la Humanidad no vuelva a autodestruirse. Pero poco a poco los satélites han ido estropeándose y la influencia del Alma Suprema, personificación de ese ordenador, idea un plan para devolver a la Tierra a un puñado de elegidos que aún pueden comunicarse con ella, con la esperanza de salvar a la Humanidad.
Confieso que sólamente he leído los tres primeros volúmenes y unas veinte páginas de cada uno de los restantes. No sé si en un futuro leeré los libros IV y V. No me ha gustado tanto como para volver para terminar la aventura. La verdad es que me da igual lo que les pase a los personajes, ni lo que haya podido pasar en la Tierra cuarenta millones de años después. 
El autor es conocido sobre todo después de la adaptación al cine de su libro El Juego de Ender. Si bien ése y toda su extensa pléyade de secuelas las leí en un sorbo, con ésta no he conseguido empatizar. 

 

25 agosto 2020

EL LEGADO DE LOS ESPÍAS - JOHN LE CARRÉ

Un espía retirado hace muchos años, es requerido por su antiguo servicio para dar cuentas sobre una operación fallida. Esto da pie a revivir una vieja historia ya contada desde otro punto de vista. 
Es una continuación de El Espía Que Surgió Del Frío que yo recomendaría leer primero.
El género novelesco de los espías es uno de mis favoritos, pero el de la antigua usanza. Con personajes ocultos en oscuros callejones, envueltos en gabardinas con el cuello alzado y  sombrero de ala ancha, mientras una inclemente lluvia les empapa. Con complicadas planes que se traman en oscuros y secretos edificios. Microfilms y encuentros a escondidas para pasar documentación. El viejo sabor de Berlín Oriental.
Ahora las novelas de espías no tienen cabida. Todo es tecnología, satélites que vigilan, micrófonos direccionales y objetivos fotográficos ultrapontentes. No existe ese factor analógico que hace impredecible cualquier situación. Una pena que vaya desapareciendo aunque viejos maestros del género se nieguen a sucumbir aún a cuenta de revivir a sus viejos personajes.
 

13 agosto 2020

LA MUERTE DEL COMENDADOR - HARUKI MURAKAMI


Un pintor de retratos con problemas personales se recluye en una casa de la montaña para encontrarse a sí mismo. Un cuadro, una idea, un vecino rico, una niña y su tía irán dando forma a una historia, que como suele ser habitual en este autor, se sale por los lados de la normalidad.
El autor se maneja bien entre lo normal y lo que no lo es, pero lo cuenta de tal manera que lo anormal parece que sucede como si no hubiera otra forma de que ocurriese. Es decir la normalidad de lo anormal. Es el "realismo mágico" de García Márquez y Juan Rulfo, pero trasladado al otro lado del Pacífico.
En cualquier caso, Desocupado Lector, una buena novela. Sin embargo no me ha gustado tanto como otros libros. La espera no ha merecido la pena. Otros dirán que es una obra maestra, que el autor se ha superado a sí mismo. A mí me ha aburrido por momentos. Creo que en esta obra abusa de lo mágico, relegando el realismo a un simple marco en el que encajar la historia. Lo que más me gusta de este autor es la sutileza, la penumbra, los difusos límites entre lo real y lo irreal. En esta obra esos límites están más delimitados y a mí juicio eso le resta parte del encanto de otras obras.
 

25 julio 2020

EL ADELANTADO JUAN DE OÑATE - ÁLBER VÁZQUEZ

Junio de 1601.  Tres centenares de exploradores emprenden desde Nuevo México una ruta hacia el este en busca del mítico reino de Quivira. En aquel reino esperaban encontrar grandes riquezas: oro, plata, piedras preciosas.
No he considerado a este autor uno de mis preferidos pero sin yo quererlo conscientemente he ido acumulando libros suyos. Siempre he disfrutado con su lectura, si bien este me ha gustado menos. 
Me gusta de este autor que recupera una parte de la historia de España que ha sido olvidada. He leido sobre Blas de Lezo, sobre el San Telmo, aquel barco que fue el primero en llegar a la Antártida y del que no quedan registros, de los dragones de cuera, y ahora toca el turno a Juan de Oñate, el último conquistador.
Y como todo esto está de actualidad os dejo un enlace a una entrevista que le hicieron al autor a cuento de la intención de retirar una estatua de Oñate en Nuevo México. En ella llama de todo a los iconoclastas que intentan derribar las estatuas por que a los tontos les resultan incómodas.


13 julio 2020

ESPAÑOLES, APACHES Y COMANCHES - MARIANO ALONSO BAQUER


Esta obra no se trata de un ensayo o libro de divulgación. Es una tesis doctoral. Su autor es un teniente general del Ejercito de Tierra, que tras retirarse se sacó su doctorado presentando esta tésis que le valió la calificación de Cum Laude.
El autor participó en una expedición española en los años 90 del siglo pasado, siguiendo el Camino Real Español que discurre por el sur de Estados Unidos. Durante la expedición descubrió que la huella que allí se dejó durante siglos aún era visible. Banderas como las de Alabama o Florida mantienen la cruz de Borgoña como tributo a su pasado español, e infinidad de vestigios históricos pueblan aquellas tierras.
Durante siglos los españoles intentaron incorporar a las posesiones de la corona las tierras de lo que actualmente es el norte de México y el oeste y sur de Estados Unidos llegando las expediciones españolas incluso a Utah y más al norte. Montana, que actualmente linda con la frontera canadiense también tuvo presencia española, prueba de ello la divisa de su escudo "Oro y Plata" o su propio nombre del estado.
La ocupación de aquellos territorios poblados por distintas tribus, que en su mayoría eran nómadas, viviendo de la caza y la recolección, no fue fácil. Muchas veces el choque de culturas provocó guerras, muertes y venganzas por uno y otro lado. Otras veces se mantuvo la paz, viviendo y comerciando entre ellos. Incluso llegaron a existir compañías militares como las de los opatas que lucharon eficazmente contra los apaches. Para llevar a cabo la colonización de lo que dio en llamarse las provincias internas en primer lugar llegaban los misioneros que instalaban una misión e intentaban cristianizar a los indios. No siempre lo conseguían pero allí donde conseguían asentarse, pronto llegaban colonos a establecerse, y con ellos los presidios. 
Los presidios no tenían la acepción que conocemos actualmente. En aquella época se entendía como un establecimiento castrense en el que vivía la población militar, normalmente acompañada de sus familias. Eran lugares de frontera y se instalaban allí donde había que proteger a la población, tanto indios como españoles. 
Un presidio estaba al mando de un capitán, un par de tenientes y sargentos, y un número variable de soldados. Normalmente inferior a la centena. Los presidios se trasladaban de sitio según iba avanzando o retrocediendo la frontera, o si había problemas en algún determinado lugar. Desde California hasta el golfo de México hay una larga frontera, unos 3500 kilómetros. En el reglamento de 1772 se intentó que hubiera un presidio cada cuarenta o cincuenta leguas, aproximadamente unos 150 kilómetros. Toda esa distancia debía ser patrullada constantemente para evitar las razias de las tribus hostiles que atacaban los ranchos y poblaciones para abastecerse. Especialmente codiciados por los apaches eran los caballos. Cada presidio disponía de seis o siete caballos por cada soldado más una mula. Este ganado debía ser vigilado, con lo cual parte de la dotación del presidio debía dedicarse a ello, con lo que las labores de patrulla se veían afectadas. 
Esta tesis se centra en los problemas de frontera que hubo durante los reinados de Carlos III y  Carlos IV. Es un trabajo concienzudo, bien documentado. A menudo adolece de exhaustivo poniendo listas interminables que le restan amenidad y aportan poco. La edición tampoco es demasiado buena, y le haría falta una maquetación más digna. La obra lo merece. Tiene además una gran ventaja: es accesible para cualquiera que esté interesado en el tema a través de este enlace: Españoles, Apaches y Comanches. 

Durante estos días, mayo y junio de 2020, ha habido protestas a través de todo el mundo por la muerte de un ciudadano negro en Mineápolis, al que un policía blanco le asfixió al detenerlo. A raíz de estas protestas se derribaron y vandalizaron varias estatuas de personajes célebres no sólo en Estados Unidos: Edward Colston, comerciante de esclavos y filántropo, si ello es posible, Leopoldo II de Bélgica, propietario del Congo, Cristóbal Colón, Jefferson Davis, general confederado, fray Junípero Serra, misionero que desarrollo su labor en California. Todos estos personajes han caído en el mismo saco sin hacer distingos. 
No tengo ánimo de polemizar pero leer esta obra podría hacer cambiar de opinión a algunos: es cierto que los españoles se asentaron en terrenos en los que vivían otros pueblos, que lucharon con ellos y finalmente los dominaron, pero también es cierto que en el ánimo de los españoles no estaba excluir sino incluir a aquellos pueblos. Prueba de ello es la expedición Balmis, que llevó la vacuna de la viruela a todas las posesiones españolas alrededor del mundo. Años más tarde los Estados Unidos tuvieron la soberanía de aquellas tierras y entonces sí que se expulso a los indios de sus tierras, ubicándolos en reservas, muchas veces a cientos de kilómetros de sus lugares de origen y en parajes inhóspitos, y se usó la viruela como arma biológica contra una población desprotegida. Como se decía en aquella época, el mejor indio, el indio muerto. En esta misma bitácora ya hablé de un libro que se ocupaba de este mismo tema Guerras Apaches
Y ya lo dejo que me he excedido más de lo que es común en esta bitácora y por lo que te pido disculpas querido Desocupado Lector.



24 junio 2020

GUERRAS MESCALERO EN RÍO GRANDE - ÁLBER VÁZQUEZ

A finales del siglo XVIII las fronteras de Nueva España no estaban bien delimitadas. Sólo se sabía que iban desde el norte de California hasta Luisiana. A lo largo de esos 3500 kilómetros iban y venían multitud de indios de tribus tan evocadoras como apaches, comanches, navajos y otros menos conocidos como pimas o sumas. 
El procedimiento expansivo era sencillo: primero iban los misioneros, después los colonos que construían sus ranchos en aquellas tierras y los soldados que se instalaban en un presidio con un capitán al mando, y que encargaban de la seguridad de los colonos. A su alrededor fueron creciendo muchas ciudades que aún hoy mantienen el nombre que sus fundadores les dieron, como por ejemplo Santa Fe, la capital estatal más antigua de los Estados Unidos.
Los apaches eran una de las tribus más belicosas de Nueva España. Se dividían en varios grupos: mescaleros, lipanes, chiricahuas. Y cada grupo en grupos más pequeños dirigidos por un guerrero. Eran tribus mayoritariamente nómadas, que vivían de la caza y, con la llegada de los españoles, con los que mantenían una relación de tensa paz, del robo de ganado en los ranchos.
El libro arranca con la victoria de una fuerza combinada de dragones de cuera y apaches mescaleros, sobre los apaches lipanes. Esa cooperación parece ser un buen punto de partida para intentar asentar a los mescaleros y que dejen de importunar a los colonos españoles.
Pero aún es demasiado pronto para que los apaches acepten soltar el hacha de guerra y agarrar el arado y como confundirían a un gallego que se encontrasen en una escalera, la cosa no acaba como a de Croix, virrey español, le gustaría.
El libro no escatima en detalles escabrosos. Unos y otros son hombres duros. Acostumbrados a matar y sufrir, para seguir viviendo. 
En esta bitácora ya se dio cuenta de tres libros anteriores del mismo autor y de temática similar:
En estos enlaces también podrás, querido Desocupado Lector, más información sobre los dragones de cuera.
Me gusta este autor. Me gusta como escribe, como trata a sus personajes. La atmósfera que siempre está presente en la narración y que no deja que se te olvide que hace frío o calor, si hay sed o hambre. Disfruto con su lectura.


18 junio 2020

EL FACTOR HUMANO - JOHN CARLIN


El apartheid.
En 1948 la minoría blanca en el poder instauró un sistema que le garantizaba que no sería desalojada del poder. Segregó a la población por su pertenencia a un grupo racial en el que los blancos tenían la mayoría de los derechos políticos y el resto de la población sólo de manera residual.
A finales de los años 80 del siglo pasado Nelson Mandela fue liberado de prisión. Estuvo en ella casi treinta años por oponerse al Apartheid. La presión interior y exterior forzaron al régimen surafricano a abrir una línea de diálogo con el Congreso Nacional Africano, cuyo máximo exponente era Mandela. Se inició así una transición a un estado plenamente democrático hasta que en 1994 se celebraron las primeras elecciones completamente democráticas, en las que resulto ganador el CNA. Mandela presidió el primer gobierno de unidad nacional en el que había representantes de casi todos los partidos políticos. 
Este libro cuenta toda aquella transición que culminó simbólicamente con la victoria de Sudáfrica en la Copa del Mundo de Rugby de 1995.
Nelson Mandela entendió que no podía haber una verdadera reconciliación sin integrar a los blancos en el proceso. Cuando todo el mundo esperaba una reacción opuesta en contra de la población blanca; la abolición de los símbolos del apartheid, como la bandera, el himno o los Springboks, nombre que recibe la selección de rugby del país, él sorprendió a todos manteniéndolos, e incluso apoyándolos. 
Hasta aquí más o menos la gran política. 
Pero este libro pone el énfasis en el rugby. Este deporte es el deporte de los afrikaners, de la clase dominante, del apartheid. La selección del país es llamada los Springboks, una gacela de aquellas tierras, que llevan bordada en sus camisetas. Los negros tenían vetado jugar para la selección y la población negra invariablemente apoyaba a todo equipo que se enfrentara a ella. Sus jugadores eran odiados por los negros y venerados por los blancos. 
Cuando el CNA llegó al poder quiso cambiar el color verde y oro de las camisetas y la gacela de su camiseta, pero Mandela se opuso, argumentando que si les quitaban a los afrikaners lo que más amaban nunca aceptarían integrarse en la nueva república. Finalmente se salió con la suya y los Springboks mantuvieron sus señas de identidad, pero también añadieron a su escudo la flor de la protea símbolo de la nueva nación.
Para el que no lo sepa Sudáfrica es al rugby lo que Alemania al fútbol. Tal es su importancia y el único equipo históricamente capaz de plantar cara a los todopoderosos All Blacks neocelandeses.
Los Springboks sufrieron decenios de ostracismo. Apenas jugaron unos cuantos partidos internacionales en los años 80 y siempre que lo hacían fuera de Sudáfrica, rodeados de gran polémica. En 1987 se organizó la primera copa del mundo a la que no fueron invitados. Cuatro años más tarde tampoco lo fueron. Pero en  1995 organizaron ellos la Copa del Mundo. Mandela vio la posibilidad de que toda la población se volcará con el equipo, y para ello no escatimó esfuerzos: se aprendió las dificilísimas reglas del juego, se interesó por las noticias sobre el deporte, y se reunió con el capitán de los Springboks, Ruan Pienaar, con el que trabó una relación muy especial. Incluso aparecía en público con la gorra y la camiseta de la selección.
En la película de Invictus se narra muy bien toda esta intrahistoria desde el punto de vista más rugbistico.
Recuerdo aquel junio de 1995. Época de exámenes finales. Un amigo y yo nos fuimos al pueblo a estudiar todo el fin de semana, lejos de las distracciones de la gran ciudad. A la hora del partido me recorrí todos los bares del pueblo buscando uno donde televisaran el partido. Finalmente encontré uno: El Gheto. Era el único cliente del bar. El único espectador de la final. Recuerdo que al principio no sabía muy bien con quien iba pero según iba desarrollándose el partido me fui decantando por los Springboks. Cuando Stransky marcó el drop definitivo no pude evitar soltar un "bien". Me alegró la victoria de Sudáfrica, pero en aquella época era ajeno a todo lo que aquello significaba. 
Aconsejo leer el libro y ver la película para tener una visión lo más completa posible de esta bonita historia. Y ya si ves la final eso ya sería la caraba. Y recomiendo vivamente su lectura a nuestra clase política. Alguna cosa interesante podrían aprender.

06 junio 2020

CON FINA DESOBEDIENCIA - FERMÍN DE LA CALLE


Se cuenta que un chico llamado William Webb Ellis, estudiante de una escuela de Rugby, un día de 1823 que estaba jugando con unos compañeros a la pelota, la agarró con las manos y salió corriendo con ella para anotar un tanto. La idea prosperó entre sus condiscípulos y ese día empezó a gestarse lo que después sería conocido como Rugby.
Estos inicios forman parte de la leyenda de este deporte aunque investigaciones posteriores han puesto en duda incluso la existencia de su protagonista.
Desde entonces y hasta hoy en día han pasado infinidad de hechos dignos de contarse, y este libro nos cuenta un buen ramillete de hechos más o menos ilustres.
Cuando terminé de leer este libro pensé que había tres tipos de personas:
- los que saben de rugby y lo han jugado
- los que conocen el rugby simplemente como deporte, es decir sillonball, 
- y los que no tienen ni idea de rugby.
¿A qué tipo de personas va destinado este libro?
Si eres del primer grupo la mayor parte de lo que se cuenta en este libro ya lo habrás oído. Las explicaciones del reglamento no te aportarán nada. Sí disfrutarás con alguna anécdota que desconocías y te hará recordar partidos que viste hace mucho tiempo, y descubrirás datos de otros que no conocias.
Si eres del tercer grupo y no tienes ni idea de este deporte, disfrutarás con las historias y aventuras que se cuentan, pero el reglamento, las posiciones de los jugadores y otras descripciones técnicas serán difícilmente entendibles. A veces son incomprensibles para los propios jugadores y aficionados.  
En cambio, si eres del segundo grupo, como es mi caso, te gustará leer cosas curiosas que han pasado en los casi doscientos años de este hermoso deporte y que posiblemente ignorabas. 
Está muy bien editado. Al inicio tiene unas infografías que explican cómo es el terreno de juego y la disposición de los jugadores sobre él. También dispone de un glosario de términos rugbísticos y una bibliografía bastante extensa con enlaces a noticias. 
Hoy día disponemos de plataformas en las que podemos ver partidos completos y la mayoría de las acciones que se narran en el libro, como el mejor ensayo de la historia o el ensayo del fin del mundo. Hay cientos de videos de rugby con los mejores ensayos de todos los tiempos,  las acciones más famosas o las peleas más escalofriantes.
También se ocupa de la pequeña historia del rugby español y el autor aprovecha un lamentable hecho ocurrido en 2018 que nos dejo sin mundial, para meterse con su odiada cúpula de la federación española de rugby.
En definitiva, un entretenido libro sobre el rugby que a los no iniciados les servirá para conocer mejor la historia e idiosincrasia de este deporte.


04 junio 2020

SHACKLETON EL INDOMABLE - JAVIER CACHO


Shackleton fue uno de los exploradores polares más famosos de su tiempo. Actualmente eso es decir muy poco. Nadie conoce a ningún explorador, algunos conocen el nombre de algún montañero famoso, pero más por su labor mediática que por sus proezas exploratorias. Si tuvieramos que equiparar la labor del protagonista de este libro con una actividad similar, quizás lo más adecuado sería hacerlo con un astronauta: Armstrong, Aldrin, Collins, Pedro Duque o Miguel López Alegría, son conocidos por casi todos. En su época los exploradores eran los astronautas de la nuestra.
Shackleton nació en irlanda en una familia acomodada. Pronto se mudaron a Inglaterra y con pocos años ingreso en la marina mercante donde trabajó hasta que descubrió su vocación hacia la Antártida.
Pese a ser un reconocido explorador sus logros fueron nulos o más bien escasos. En su primera aventura no llegó al polo Sur y estuvo a punto de morir. A la segunda, le fue mejor pero se quedó a menos de cien millas. Luego Amundsen llegaría al polo y Scott, su viejo compañero y luego rival, moriría en el intento. Su tercera expedición se proponía atravesar el continente pasando por el polo. No llegó a desembarcar por que su barco quedó atrapado en el hielo, pero a cambio, él y sus hombres protagonizaron una de las más deslumbrantes gestas que se hayan llevado a cabo en las exploraciones polares. En esta misma bitácora ya dimos cuenta de esta aventura: Sur - Ernest Shackleton
Su última expedición se proponía descubrir si todas las islas que rodean la Antártida eran reales o sólo se trataba de icebergs o ilusiones ópticas producidas por la extrema claridad de la atmósfera polar. Tampoco pudo llevarla a cabo. Murió en la isla Georgia del Sur de un ataque al corazón. De allí partió para la mayoría de sus viajes polares y allí fue donde terminó su vida. 
Shackleton fue un hombre con don de gentes y habilidad para dirigir y engatusar a todo aquel con el que trataba, desde marineros a monarcas. Excelente orador, generoso a pesar de estar siempre endeudado y buen vividor. Un personaje por el que es difícil no sentir admiración y simpatía.


22 mayo 2020

SOVIETISTÁN - ERIKA FATLAND


La autora es una joven filóloga y escritora, que viaja a las cinco repúblicas de Asia central: Turkmenistán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.
En general son un extenso territorio nexo de unión entre Oriente, Occidente y el mundo musulmán al sur. Por allí discurría la Ruta de la Seda. Sus pueblos en su mayoría eran tribus nómadas y dispersas por un basto territorio. Zoroastrianos, cristianos y musulmanes han convivido, no siempre en paz en esa zona. 
Siempre ha sido una zona de conflicto y muchas potencias han intentado ejercer su influencia sobre ella, y allí han dejado su impronta desde Alejandro Magno a la Unión Soviética, pasando por Gengis Khan o los imperios otomanos, ruso o británico.
Actualmente la influencia que más se ha hecho notar es, como el propio nombre del libro indica, la de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Desde el siglo XIX, Rusia y después su heredera, intentaron anexionarse estos territorios, pero fue el poder soviético quien transformó en mayor medida aquellos territorios. Primero eliminando el nomadismo asentando a sus poblaciones en ciudades construidas al más puro estilo soviético. Luego los sistemas de cuotas agropecuarias y los planes quinquenales impusieron el monocultivo de algodón. Esto dio lugar a uno de los desastres ecológicos más importantes del siglo XX: la casi desaparición del mar de Aral y la excesiva salinización de las tierras emergidas. No todo fueron cosas malas, el analfabetismo, la mortalidad infantil y la sanidad llegaron a zonas en las que jamás había hecho acto de presencia. 
Cuando la URSS colapsó a principios de los años 90, los jerarcas del Partido Comunista pasaron de la noche a la mañana a ser los adalides de la nueva democracia. Y a día de hoy aún siguen ellos o sus sucesores en la poltrona. Todos ellos tienen una concepción patrimonial del poder y sus países están a la cola en lo que a democratización y libertad de prensa se refiere, pero encabezan el escalafón en corrupción a todos los niveles. El culto al lider y las obras faraónicas están a la orden del día, mientras muchas poblaciones subsisten con apenas lo imprescindible. Tan es así que muchos aún añoran los días de la URSS.
Un buen libro para conocer un poco más aquella zona que ha quedado a trasmano del resto del mundo y salir del confinamiento.

11 mayo 2020

UNA MUJER EN LA NOCHE POLAR - CHRISTIANE RITTER


A principios de los años treinta del siglo pasado, una matrona alemana decide irse a pasar el invierno con su marido, un experimentado cazador de las islas Svalbard.
Allí con su marido y otro joven cazador pasaran el largo invierno en una pequeña cabaña sin más lujos que una pequeña estufa. 
Este libro es autobiográfico. La autora narra con bastante detalle los momentos buenos, la visita de los lejanos vecinos, la llegada de los primeros osos o las primeras focas; la soledad sufrida cuando sus compañeros salían de caza durante días, el miedo a morir de escorbuto o devorada por un oso polar, etc. Ella lo lleva con entereza y cuando llega el momento de partir lo hace con pena pese a haber añorado las comodidades de la civilización.
Son muchos los riesgos que se corren al vivir al límite y con lo mínimo imprescindible. Ahora nos podemos hacer una idea bastante aproximada de lo que fue aquello viendo en la tele alguna de las series sobre cazadores en Alaska. La televisión nos ha acercado a aquella vida pero también la ha despojado de gran parte de su épica.
En este enlace se puede ver la cabaña en la que vivió. Ya no quedan cazadores como aquellos en las Svalbard, ahora todo pertenece a la naturaleza.

CONFINES - JAVIER REVERTE


Este libro es un dos en uno. Se trata de dos viajes distintos que hizo el autor a los dos lugares habitados más septentrional y meridional del planeta: al norte el archipiélago de Svalbard, y al sur la Tierra del Fuego, territorio compartido entre Chile y Argentina.
Las Svalbard son un territorio prácticamente salvaje, en el que es arriesgado salir sin un buen rifle que te permita defenderte de los osos polares. Un puñado de valientes vive allí todo el año y cada primavera otro puñado de científicos de distintas especialidades va allí a desarrollar sus investigaciones. También hay alguna mina de carbón gestionada por empresas rusas y una gran ciudad abandonada, Pyramiden. Ésta fue una próspera ciudad minera, construida a mediados del siglo XX, bajo los cánones del urbanismo soviético: hospital, escuela, polideportivo, teatro... Todo con tal de tentar a la gente para ir allí a trabajar. De repente, en octubre de 1998 la ciudad fue abandonada. Todo quedó tal y como aún puede encontrarse. Los motivos del abandono no están muy claros pero la falta de rentabilidad pordría estar en uno de los primeros lugares. Hay otros lugares de interés como Longyearbyen o Barentsbueg, pero lo verdaderamente interesante es su naturaleza.
También arrastra una larga historia de expediciones polares de viejos conocidos como Amundsen, que perdió la vida por allí, intentando salvar a otro explorador.
En el otro lado del planeta entre Chile y Argentina hay un puñado de pueblos y ciudades que a lo largo de los años se han disputado el honor de ser la más austral del planeta. Honor que actualmente ostenta Puerto Williams y que en otros tiempos fue patrimonio de Usuahia. Si vas buscando monumentos y museos, no los encontrarás. El verdadero encanto reside en sus casi inviolados paisajes y en la larga historia de navegaciones y naufragios que han tenido lugar en aquellos lares. Allí cerca se encuentran los temidos estrecho de Magallanes, y el cabo de Hornos. Si lo bordeas navegando, obtendrás el privilegio de atravesarte el lóbulo de la oreja con un aro de oro. 
El Autor es un referente en los libros de viajes. Su estilo es ameno y al ser un libro de viajes, que no una guía, nos cuenta sus vivencias, con quien estuvo, lo que hizo y a veces hasta lo que comió. Leerle siempre es agradable. 

12 marzo 2020

FANTASMAS DE HIELO - PAUL WATSON


A principios del siglo XIX se empezaron a explorar los polos, tanto el norte como el sur, con fines científicos, comerciales y también por tener el honor de haber sido el primero en... hacer algo allí.
Fueron sobre todo los ingleses, quienes en aquella época, y después de la victoria en Trafalgar, dominaban los mares. Los mapas de ambos polos están llenos de los nombres de aquellos pioneros: en cabos, bahías, islas, montañas y cualesquiera otros accidentes geográficos susceptibles de recibir un nombre. 
Uno de los empeños más importantes de la época era intentar pasar del océano Atlántico al Pacífico por el norte, evitando así pasar por el siempre peligroso cabo de Hornos. Los ingleses se pusieron a ello y mandaron varias expediciones que terminaron con desigual suerte. La que nos ocupa en este libro estaba encabezada por sir John Franklin, un veterano del Ártico que sobrevivió a una expedición anterior comiéndose sus propias botas. 
Para ello Franklin disponía de dos barcos adaptados al hielo polar: el Erebus y el Terror, también veteranos en el hielo polar, aunque en este caso en el Sur. De hecho en la isla de Ross hay dos volcanes que llevan sus nombres. Franklin también contó con Francis Crozier, otro veterano del polo, como segundo de la expedición y comandante del Terror.
Partieron de la costa oeste de Groenlandia y se internaron en el paso del Noroeste entre la isla de Devon y la Tierra de Baffin. Pasaron su primer invierno el la isla de Beechey en donde murieron los tres primeros miembros de la expedición.
Cuando al verano siguiente las condiciones lo permitieron zarparon rumbo al sur hasta que la banquisa de hielo y el fin del verano les bloquearon. Allí se quedarían atrapados en el hielo desde finales de septiembre de 1846. En el verano de 1848, y viendo que el hielo no iba a soltar a los dos barcos, Crozier, Franklin ya había muerto, decidió abandonarlos y caminar hacia el sur buscando la América continental.
Mientras tanto en Londres,  la esposa de Franklin y su amigo John Ross movían cielo y tierra para enviar la primera de una larga lista de exploraciones de rescate.
Este libro da cuenta de aquellas expediciones que se organizaron, para echar un poco de luz sobre lo que pasó a aquella expedición. 
Y finalmente narra los esfuerzos, casi siempre de investigadores particulares, por dar con los pecios de los dos barcos, descubiertos en 2014 el Erebus y en 2018 el Terror.
En definitiva un buen libro, ameno y bien documentado. 
Recomiendo, querido Desocupado Lector, leer el libro de Dan Simmons titulado El Terror y si es posible ver la serie homónima de Amazon Prime. Ambas hacen una recreación verosímil de lo que pudieron haber sido los acontecimientos que llevaron a la desaparición de toda la expedición Franklin.



02 marzo 2020

EL PEOR VIAJE DEL MUNDO - APSLEY CHERRY-GARRAD



Querido Desocupado Lector, si eres asiduo de esta bitácora ya conocerás alguno de los libros que cuentan las expediciones contemporáneas de Amundsen y Scott. Éste es uno más de esos libros, si bien en este caso, el autor fue uno de los integrantes de la expedición inglesa.
A comienzos del siglo XX, el llegar a los polos y las exploraciones antárticas eran lo que estaba más de moda en el apasionado mundo de la Geografía. Los ingleses consideraban que estaban poco menos destinados a ser los primeros en todas partes y a ello se pusieron.  Enviaron expediciones al polo norte, al polo sur, al paso del noroeste y allí donde hubiese hielo y frío.
Scott era uno de aquellos expedicionarios. Había participado con anterioridad en expediciones polares y se propuso encabezar la primera expedición que llegara al polo sur. El caso que el noruego Amundsen, asimismo veterano explorador del polo norte, también tuvo la misma idea. Aunque oficialmente iba al polo norte, una vez en alta mar puso proa al sur y disputó a Scott la gloria de ser el primero en llegar.
Las dos expediciones tenían planeado más o menos lo mismo: llegar en primavera lo más al sur que el hielo les permitiera; instalar su campamento; dejar que llegara el invierno mientras preparaban el asalto al polo y a la primavera siguiente, partir lo antes posible para ser los primeros en llegar y que no se echase encima el otoño.
Los noruegos se prepararon durante todo el invierno. Mejoraron su equipo y entrenaron a sus perros. Los ingleses hicieron todo eso y además se pusieron a hacer expediciones científicas que apunto estuvieron de costar más de una vida. 
El autor fue protagonista de una de aquellas misiones. Era sabido que el pingüino emperador criaba en invierno, y los progenitores se turnaban para incubar el huevo llevándolo sobre sus pies. La Ciencia discutía el origen del animalito y tres ingleses hicieron el peor viaje del mundo para hacerse con un par de huevos: en pleno invierno, con temperaturas cercanas a -50 grados y con una oscuridad permanente, recorrieron cientos de millas sobre el hielo para llegar al criadero y tomar tres huevos con la intención de estudiar los embriones, con la esperanza de que el embrión iluminara tan gran enigma.
Las condiciones que soportaron fueron inhumanas. A esas temperaturas todo queda congelado inmediatamente. Los sacos de dormir debían ser descongelados noche tras noche con el calor corporal, proceso que llevaba entre una y dos horas. Encender una simple cerilla conllevaba desperdiciar tres o cuatro cajas. Cualquier objeto de metal a esas temperaturas produce graves quemaduras. Las ventiscas fueron continuas y hubo días que solamente pudieron avanzar un par de kilómetros.
Todas estas cosas y más que cuenta el autor, le llevaron a afirmar que ese fue el peor viaje del mundo.
El autor era un joven graduado de Oxford con ganas de aventura. Solicitó ir de voluntario en la expedición de Scott y sólo lo consiguió después de prometer mil libras de donativo.
En este libro, que se escribió diez años después de volver, cuenta los tres años que pasó allí. Es un libro muy completo. Habla de todo lo que ocurrió allí y da su opinión sobre lo que se hizo bien y lo que se hizo mal. También escribe, y mucho, de las distintas expediciones científicas que se hicieron y de las mediciones que se tomaron.
Quizás lo más interesante de este libro radique en las conclusiones a las que llega aunque se aparten poco de, digámoslo así, la versión oficial: Scott no llegó antes al polo por que Amundsen se le adelantó de mala manera mintiendo sobre el verdadero objetivo de su misión. La expedición estaba muy bien preparada y sólo fracasó por que se encontraron temperaturas bajísimas a su regreso, y una inoportuna ventisca les impidió llegar al siguiente depósito que les podría haber salvado la vida. Además la expedición inglesa era científica, lo de llegar al polo, siendo muy importante, no era lo principal.
Todo esto es cierto. Soy muy crítico con la figura de Scott. Me parece un mal jefe y un pésimo gestor. Cometió errores importantes como preferir los ponis a los perros o pasar de cuatro a cinco hombres en el grupo que debía realizar el asalto al polo, con lo que trastocó todo lo preparado. Además es sabido que pensaban que la exploración debía hacerse arrastrando ellos mismos los trineos en un absurdo "no pain, no glory" que finalmente les costó la vida. 
Y lo dejo aquí que si no esta entrada puede alargarse mucho más de lo habitual.


31 enero 2020

EL MAPA DEL FIN DEL MUNDO - IGNASI SERRAHIMA


En 1519 unos cuantos tipos se metieron en unos pocos cascarones de nuez y se propusieron llegar de aquí a las Molucas atravesando casi todos los océanos del mundo. Muchos dejaron la vida en el empeño. Otros se volvieron a España antes de lo debido y otros se quedaron, digamos, de vacaciones forzosas allí donde la mala suerte les obligó.
Finalmente dieciocho de aquellos valientes llegaron a España después de dar la vuelta a la Tierra. Tres años tardaron en hacer ese periplo.
En aquella época España y Portugal se disputaban el dominio del mar. Los nuevos territorios descubiertos en América estaban en disputa y con la mediación de la Iglesia se acordó en Tordesillas repartirse el mundo. Se fijó un meridiano en medio del Atlántico. Al este todo para los lusos, al oeste para los españoles. Esto implicaba que para ir a las islas de las especies, al otro lado del mundo, sólo hubiese un camino conocido: bordeando África y Asia. Carlos I necesitaba dinero para sus guerras en Europa, así que con ayuda privada organizó una expedición, comandada por Magallanes, un exiliado portugués, para buscar el supuesto paso del oeste y el acceso a las grandes riquezas en especias de las Molucas.
La expedición pese a ser española estaba comandada por portugueses y los roces fueron constantes. Incluso hubo deserciones. Finalmente consiguieron llegar. Magallanes murió en una refriega y Elcano hubo de tomar el mando de la expedición. 
Para el tornaviaje Elcano decidió volver por la ruta portuguesa, pero navegando directamente, atravesando el Índico, hacia el cabo de Buenaesperanza. Esto suponía por un lado evitar las guarniciones portuguesas de las costas de Asia y África, pero por contra, el viaje obligaba a no poder conseguir suministros. Se llenó el barco con todo lo que se pudo de especias, comida y bebida, y se acometió la vuelta. 
Hasta que no llegaron a Cabo Verde, ya en el Atlántico, no tocaron tierra, y lo hicieron por la falta de comida y bebida. Allí debieron dejar a parte de la tripulación que fue apresada por los portugueses. 
Finalmente llegaron a España y Elcano fue recibido como un héroe. Pero nunca se le gratificó como se le debía y poco más tarde murió en otra expedición en medio del Pacífico.
Aprovechando que se cumple el quinto centenario de la efemérides, han proliferado los libros dedicados a esta gesta. En éste, el autor nos presenta a un Elcano bastante humano. Con sus defectos y sus bajas pasiones, pero íntegro y un excelso marinero. Magallanes y otros personajes, como Carlos I o Antonio de Pigafetta, primer cronista del viaje, no salen tan bien parados.
En esta misma página puedes encontrar, Desocupado Lector, bajo la etiqueta de Historia Naval algunos libros dedicados a este tema.