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12 abril 2022

VLADÍMIR PUTIN ( ELSEDUCTOR DE LA NUEVA RUSIA) - SERGIO ANDRÉS PÉREZ


Este pequeño ensayo sobre la figura de Vladímir Putin está escrito por un Licenciado en humanidades que ha vivido varios años en Rusia ejerciendo de profesor. También ha recibido formación como analista de inteligencia y desarrollo de programas de calidad y estados competitivos. 
La obra no puede estar más de actualidad, aunque lamentablemente termina su análisis en 2015 y desconoce, por tanto, los hechos acaecidos desde entonces. El autor ha sido testigo de cómo se ha ido formando a lo largo de lo que llevamos de siglo el Putinismo.

El putinismo es un régimen personalista " aparentemente democrático, en el que las instituciones, especialmente las de seguridad, impiden la consolidación de un sistema de soberanía popular efectivo. La corrupción y los medios de comunicación permiten la perpetuación de las oligarquías y de los políticos tradicionales. La oposición se ve arrinconada, la libertad de expresión se ve cercenada por restricciones legales, la educación adoctrina en valores patrióticos y la historia contemporánea se entiende como un conflicto permanente con el enemigo, es decir, los otros. El contrato social da al Presidente todo el poder a cambio de un Estado policial, una vigilancia amparada en la ley que asegura defender la seguridad de los ciudadanos, pero que mantienen los beneficios de los oligarcas y estanca al país en la dependencia energética, impidiendo el desarrollo de otros entornos productivos del país. El putinismo es paternalista, nacionalista e imperialista. Es conservador en la moral y las costumbres, pero arriesgado en el ámbito internacional. Asume el liderazgo de los conflictos apelando a su capacidad nuclear y militar. Actua fuera del país con la misma mentalidad con la que gobierna." 

En definitiva un interesante opúsculo de muy recomendable lectura para comprender el porqué de lo que está sucediendo actualment. A tener en cuenta además que dispone de un buen montón de notas bibliográficas, estadísticas y digitales que apoyan las opiniones del autor. 



 

PRELUDIO A LA FUNDACIÓN - ISAAC ASIMOV


El Autor es uno de los más prolíficos escritores y divulgadores científicos. Ha escrito innumerables novelas y cuentos con esta temática y es reconocido mundialmente como uno de los creadores de la ciencia-ficción tal y como la conocemos hoy en día. 
Es también el creador de las leyes de la robótica que se formulan por primera vez en Yo, Robot

Estamos en un futuro remoto. Trantor es el planeta donde vive el emperador galáctico que impera sobre 25 millones de planetas dispersos por toda la galaxia. Hari Seldon es un matemático que acude a un congreso y da una conferencia en la que demuestra matemáticamente que se puede predecir el futuro, pero que encontrar el sistema matemático que lo haga posible no es tarea fácil, con lo cual aunque en teoría se pueda hacer, en la práctica, es imposible. 
La ponencia llega a oídos de Eto Demerzel, un oscuro personaje, que embauca al emperador para que le convoque. Cuando Seldon llega el emperador le pide que haga predicciones falsas para beneficio del Imperio. Seldon se niega y decide volver a su planeta. Dando una vuelta por la capital es atacado por dos individuos y un señor que pasa por ahí le ayuda. Resulta ser Chetter Hamin, un opositor al régimen, que le convence para que huya y se consagre a solucionar el problema de la psicohistoira. Hamin le lleva a una universidad donde no alcanza el largo brazo del poder imperial y le pone al cuidado de la profesora Dors Venabili.

El resto del libro le llevará por distintos sectores culturales de Trantor donde intentará encontrar un hilo que le permita desentrañar la madeja de la psicohistoria. Finalmente (atención destripamiento a continuación) se descubrirá la verdadera naturaleza de Demerzel-Humin-Oliwa y  Seldon encontrará la manera de empezar a establecer las bases de las psicohistoria.

Hace muchos años leí esta novela. No recordaba gran cosa así que ha sido como si fuera la primera vez. Aunque la estructura es un tanto repetitiva (llegada, problema, rescate) se lee con agrado y es emocionante y entretenida.

Si eres lector habitual de este tipo de literatura no puedes dejar de leerla. Y si no lo eres, quizás deberías hacer el esfuerzo de hacerlo. Quizás te sorprenda 

 

01 abril 2022

QUERIDOS CAMARADAS (LA INTERNACIONAL COMUNISTA Y ESPAÑA 1919-1939) - ANTONIO ELORZA Y MARTA BIZCARRONDO

 


Los Autores son dos historiadores y profesores universitarios de reconocido prestigio y expertos en el tema que nos ocupa. Son varios los libros que han dedicado al estudio de este asunto. Además ambos militaron en el Partido Comunista de Euskadi por lo que se les supone que tambén conocen un poco el tema desde  dentro.

Esta esta obra se centra en estudiar los archivos políticos de la extinta Unión Soviética y la influencia que tuvo la Internacional Comunista sobre el Partido Comunista de España y sus otras delegaciones locales a lo largo de los años. 

A través de estas páginas pasan personajes bien conocidos como Rafael Alberti, Santiago Carrillo, Andrés Nin, o la Pasionaria, y otros no tan conocidos como Bullejos, y Codovilla. Todos ellos tuvieron influencia en la historia que nos ocupa.

Se observan distintos periodos todos marcados por la obediencia debida a la Komintern.

Desde 1920 a 1932. El PCE es un partido residual con escasa presencia política, empeñado en trasladar a España la revolución soviética. Todo lo que no entraba en sus cánones era contrarrevolucionario: los trotskistas, los socialfascistas (sic), la burguesía, la dictadura de Primo de Rivera, etc. Incluso la Segunda República era liberal y había que acabar con ella para instalar la dictadura de los obreros y campesinos. Es la época de la lucha clase contra clase.

Desde 1933 y 1934 a 1936. En la Internacional Comunista se da un gito a las directrices ordenadas desde Moscú debido al ascenso al poder de Hitler y al fracaso de la política de la primera época, y para que no ocurra también en España el encumbramiento de un partido fascista, se intenta un acercamiento a los socialfascistas del PSOE. Primero hacia sus dirigentes pero como esto no funciona, posteriormente será hacia las bases mediante alianzas de frente único. También se inicia el juego político en la denostada república. Todo ello es necesario para arrebatar al PSOE sus bases y efectuar la revolución. Se intentó en octubre del  34 pero la revolución no cuajó. El partido comunista echó la culpa del fracaso al boikot del PSOE a la lucha obrera. 
A principios de 1936 el sindicato del PCE, la Confederación General de Trabajo Unificada, se unió a la UGT mayoritaria y socialista. En cambio las juventudes socialistas de Santiago Carrillo se pasaron con armas y bagajes a las filas comunistas aunque siguieron manteniendo el nombre por razones de oportunidad política. Sin embargo la ansiada unidad del PCE y el PSOE no llegó a realizarse. Así y todo a las elecciones de febrero se presentó en el Frente Popular,  que abarcaba desde la izquierda burguesa republicana hasta el PCE y otros pequeños partidos de izquierdas. Era necesario entrar en el tan denostado juego democrático para luchar contra el fascismo.
 
Desde julio del 36 al final de la Guerra Civil: Finalmente el golpe de estado se llevó a cabo el 18 de julio. Desde Moscú se ordena abandonar temporalmente la lucha obrera contra la República y concentrarse en la salvación de ésta y en la lucha antifascista. 
Casi todos los partidos de izquierda se integraron en el Frente Popular pero en Cataluña y algunas zonas de Levante estaba asentado el Partido Obrero de Unificación Marxista, POUM, del expulsado Maurín y dirigido por Andrés Nin. Desde las ortodoxas filas del PCE se les empezó a tratar de trotskistas, contrarrevolucinonarios y vendidos agentes fascistas de la Gestapo. Los poumistas achacaban a los demás partidos y sindicatos el haber abandonado la lucha obrera y la búsqueda de la Revolución. Para ellos la guerra era una guerra revolucionaria y no sólo se luchaba contra el fascismo sino también, y principlamente, contra democracia burguesa de la República. Finalmente y tras la revolución de Barcelona de mayo del 37, la mayoría de los líderes poumistas fueron detenidos y el partido descabezado perdió casi toda su influencia. Estos hechos los narra George Orwell de primera mano en su Homenaje a Cataluña. Además el libro aporta luz sobre la desaparición de Andrés Nin, detenido en Barcelona, llevado a Madrid y después a Alcalá de Henares. Fue sacado de la cárcel y llevado a un hotelito de las afueras donde fue secuestrado. La versión oficial fue que un comando fascista le liberó y se lo llevó a Salamanca o Berlín. Los autores, a la luz de los hechos mortadelescos, sugiere que fue más bien la NKVD, una policía secreta soviética similar a la Gestapo quien le secuestró y seguramente le ajustició.
Sigamos. Viendo que el desarrollo de la guerra cada vez era más complicado para el Frente Popular, y a nivel internacional la posición de la Unión Soviética estaba más comprometida, Stalin decide que el Partido Comunista abandone el gobierno de la República. Por su parte Azaña, el Presidente de la República, intenta buscar, a través de la mediación internacional, una entente con Franco para terminar la guerra cuanto antes. Negrín abandona y se hace con el poder una junta a cargo del General Casado. Los comunistas se plantean la posibilidad de tomar el poder y llevar la lucha hasta el final pero finalmente el 1.º de abril, día en que se está redactando esta entrada, las tropas franquistas alcanzan los últimos objetivos militares dando por finalizada la guerra civil.  

En conclusión, en este libro se detalla, aportando documentación, cómo toda la política desempeñada por el Partido Comunista de España estuvo supeditada a los intereses de la Unión Soviética o mejor dicho a los intereses que Stalin determinaba a través de la Internacional Comunista y los dirigentes de aquella. Los dirigentes comunistas en España tenían que acudir regularmente a informar a la Komintern de todas las acciones que se llevan a cabo, y el Comité Central del la Internacional Comunista a la vista de estos informes y otros que se realizaban internamente, les daban unas recomendaciones de obligado cumplimiento que tenían que llevar a cabo en los distintos países. Además desde Moscú se mandaba a una especie de tutor que era quien en realidad tomaba todas las decisiones: primero el argentino Codovilla y luego el italiano Togliatti. El problema es que la burocracia de la Komintern muchas veces no tenía en cuenta las particularidades de cada país y no era extrapolable lo que en un país había funcionado a otro determinado país. Aun así cuando algo no funcionaba siempre los dirigentes de la Komintern achacaban a los dirigentes nacionales el no haber llevado a cabo las acciones como tenían que haberse llevado, es decir, siempre echaba en la culpa a los agentes en vez de a hacer autocrítica.