El Autor es un periodista surafricano especializado en deportes y tras la victoria de Nueva Zelanda en el mundial de 2015, se propuso investigar para qué hace a este pequeño país el más dominante en el rugby.
Hasta mediados del siglo XIX lo que ahora es Nueva Zelanda sólo estaba poblada por maoríes y unos pocos colonos británicos. También había un segoviano pero esto en el libro no se cuenta, aunque fue el fundador de la familia Paniora una de las más extensas de las islas. En su mayoría los colonos eran granjeros y pequeños empresarios que se fueron allí con la intención de prosperar en un territorio escasamente poblado arrostrando infinidad de dificultades. Esta es una de las características que el Autor identifica como una de las más importantes de los neozelandeses.
Otra característica determinante es su pasión por el rugby. Con apenas cinco millones de habitantes, los All Blacks han dominado el rugby mundial durante más de 100 años. Tanto en la era amateur como profesional.
El Autor examina los métodos de trabajo de los técnicos, la organización del deporte base, las competiciones de aficionados, el Super Rugby. Entrevista a todo aquel que puede aportar algo a su libro. Y llega a una conclusión un tanto precipitada.
El Autor piensa que los AB van a dominar el rugby mundial cada vez con más diferencia. No ve a otros equipos como Inglaterra, Francia, Irlanda o Suráfrica, capaces de plantarles cara. Es cierto que desde 2011 hasta la finalización del libro, aproximadamente en 2019, los AB dominaron sin paliativos. Ganaron dos mundiales y hubo años que casi obtuvieron un pleno de victorias.
Pero en el deporte todo suele ser cíclico. Y los equipos tienen altos y bajos. De hecho hace un par de años se hablaba ya de los peores AB de la Historia, y los Springboks, el equipo de Suráfrica es quien domina ahora. En el libro apenas se cuenta con ellos y el futuro que mostraba no era nada alagüeño.
En cualquier caso un libro bastante exhaustivo para hacerse una buena idea del rugby y la sociedad neozelandesa.
Por momentos aburre por la reiteración de las opiniones de unos y otros. Le sobran páginas.
Justo hoy, 14 de enero de 2026, se ha sabio que han cesado a Scott Robertson que había maravillado dirigiendo a los Crusaders. Se comenta en las redes que han sido los propios jugadores los que han pedido su cabeza. Y también que la base de jugadores jóvenes de NZ no es lo que era. En el libro ya se advertía de esto último. Los chavales parece que se decantan por otros deportes. En cuanto a lo primero en el libro se habla de que los relevos en el cuerpo técnico de los AB se suelen hacer de forma poco traumática. Suele ser uno de los asistentes quien se hace cargo del equipo. Cuando Robertson entró, creo que se produjo todo lo contrario: se buscaba una ruptura con lo anterior buscando ideas nuevas que no han fructificado. Seguro que las causas son mucho más profundas pero en lo que quiero centrarme es en que en el deporte los dominios son cíclicos. Nadie puede dominar siempre más cuando en el rugby son 15 jugadores en el campo.