Fetch Phillips es un hombre para alquilar. No se considera a sí mismo un investigador privado. Su vanidad no llega a tanto. Pero no trabaja para humanos.
Sunder City es una ciudad que fue asentada sobre una tierra que manaba fuego. Las razas mágicas vieron la oportunidad y establecieron allí una ciudad: elfos, gnomos, hombres lobo, vampiros, nereidas, todas y cada una de las criaturas mágicas o mitológicas tenían cabida allí. La ciudad prosperó hasta que llegó la Coda. Éste fue un desastre que eliminó de un plumazo toda la magia que había en el mundo, y todos y cada uno de las criaturas mágicas perdieron sus poderes: los vampiros podían tomar el sol, los dragones no echaban fuego por sus bocas, los elfos envejecieron de repente y así y así...
Fetch es humano. Su familia fue asesinada por una Quimera cuando él tenía cuatro años y desde entonces fue dando tumbos de un lado a otro hasta que dio con sus huesos en Sunder.
Han pasado seis años desde la Coda y el prota es llamado por el director de una escuela para niños ex-mágicos por que uno de sus mejores profesores, un vampiro, ha desaparecido. Fetch es contratado para buscarlo.
En realidad se trata de una novela negra pero ambientada en tan sugerente lugar. Además nos va desgranando la intrahistoria del protagonista y la razón de que la magia desapareciera durante la guerra que entablaron humanos y entes mágicos.
Me ha gustado. Hay un par de partes más que me gustaría leer en un futuro no muy lejano.
VALE